ENTRADA Y PLATO O PLATO Y POSTRE. O ENTRADA Y POSTRE... O TODO JUNTO.

ENTRADA Y PLATO O PLATO Y POSTRE. O ENTRADA Y POSTRE... O TODO JUNTO.

Si tienes costumbre de que un menú del día incluye primero, segundo y postre con bebida, hay que ir cambiando el chip porque Francia es diferente. La bebida no está incluida y deberás elegir la botella de agua del grifo (caraffe) a no ser que quieras pagar 4 o más euros por una botella de agua mineral que cuesta 22 céntimos en el supermercado. Tomar vino cuesta una burrada y una simple copa de vino a granel se factura por encima de los tres euros con toda naturalidad. No hablemos ya de una botella, que multiplica su precio como si lo elevaran al cuadrado.

Sí hay muchas fórmulas que incluyen entrada, plato y postre, pero en ocasiones tenemos la posibilidad de pagar menos si eludimos el postre o pasamos de tomar la entrada. Digamos que entrada y postre cotizan por debajo del precio del plato. Ya se sabe que los primeros platos en Francia son púramente testimoniales y más bien escasos, a no ser en lugares muy contados. Los segundos ya son más abundantes y en algunas zonas pueden ser pantagruélicos mientras que en otras racanean mucho en la cantidad.  En Francia no comes fabada con escalopines al Cabrales y arroz con leche acompañado de una botella de sidra por diez euros. En muchos casos vas a comer fabulosos menús especiales si pagas más de treinta euros por cabeza y en otras ocasiones puedes quedar con hambre pagando quince, aunque no siempre. En Francia se cocina bien, pero no tanto como ellos piensan.

La opción del menú completo con entrada, plato y postre siempre nos saldrá algo más cara que si eliminamos la entrada o el postre. Algunos van más lejos y permiten un menú más barato con solo entrada y postre (no válido para gallegos, por ejemplo).

En Bretaña y el Perigord he comido muy bien y en otros sitios de modo mediocre. A lo que te tienes que acostumbrar es a mesas de restaurante diminutas y similares a las del McDonalds, donde todo cabe a calzador, salvo muy honrosas excepciones. 

Normalmente los menús se sirven únicamente al mediodía (antes de las dos) y de lunes a viernes, pero en los sitios muy turísticos, que es donde más competencia hay, también se pueden tomar de noche e incluso en fines de semana.

Por cierto que la carta parece estar de adorno porque el restaurador francés da prioridad a la venta de los menús a diferentes precios.
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1 comentario :

  1. Pero hay que decir que se puede comer en restaurantes de categoría un menú en el que se escogen platos de la carta a un precio mucho más favorable que pidiendo los platos sueltos.

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